martes, 31 de mayo de 2011

Paseo repentino.

Cuando por la noche, uno parece haberse decididio, terminantemente a quedarse en casa, se pone el pijama, cena muy tranquilo, se tira en el sillón o en su lugar favorito, termina un cigarrillo, termina una pelicula, luego de terminado, uno habitualmente se va a dormir, cuando afuera el tiempo es tan malo que lo más natural es quedarse por la noche en casa, cuando uno ya ha pasado un largo rato sentado, tranquilo, que írse provocaría el asombro de todos, cuando la puerta de calle esta oscura, entonces uno a pesar de todo ésto, se cambia el pijama, se viste de calle, se despide rapidamente y se va. Cuando en la calle uno se reencuentra, cuando mediante ésta sola decisión , uno siente siente concentrada en si toda la capacidad determinativa, cuando uno otorgando al hecho una mayot importancia que la habitual, se da cuenta que tíene más fuerza para provocar y soportar el más rapido cambio que necesidad de hacerlo, y cuando uno va así corriendo por las largas calles, entonces uno por esta noche se siente bien. Todo esto se intensifica aún más si a estas altas horas de la noche, uno se dirige a la casa de un amigo para saber cómo le va.

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