lunes, 4 de julio de 2011

Ni siquiera titulo.

Creo que si tuviera que detenerme frente a mi, en este momento, y analizar qué me esta pasando... me iría corriendo al kiosko a gastar en golosinas. Pienso a diario tantas cosas que cuando tengo la intención de hablarlas, de un momento a otro no siento nada. Es como si las cosas que siento y pienso no pudiesen salir de mi. Creo que me tengo una respuesta guardada. Es mi piter pan interno el que me maneja últimamente.
El que no quiere crecer, el que prefiere callarse la boca en vez de dar sermones de explicaciones idiotas, el que quiere que los problemas los resuelva otro por él y al que le gusta no tener que preocuparse por nada.
A veces me digo... será que nadie me entiende o será que no encuentro quien sea como yo.
Por eso repito, prefiero correr al kiosko por golosinas antes que reflexionar sobre mi. Sobre lo que me pasa, no sobre mis acciones. Sé que algo me pasa, pero no sé bien qué. Tendría que hablarlo con piter pan.
En una semana he llorado lo que por lo general lloraba en un año. Debe ser que nunca me permití llorar tanto, y últimamente todo me hace lagrimear los ojos. Por momentos me siento una pequeña grande, y por otros una gran pequeña.
Ni siquiera en este momento, por escrito puedo describir lo que me pasa. Se me hace difícil, bastante. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario